Cómo lavar y cuidar tus sujetadores para que duren más (guía completa)

Cómo lavar y cuidar tus sujetadores para que duren más (guía completa)

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¿Estás poniendo especial atención en el cuidado de tus sujetadores? Porque sí, es importante. Cuidar tus sujetadores no es solo cuestión de estética: un lavado y cuidado adecuado mantiene su forma, elasticidad y comodidad durante mucho más tiempo. Muchas veces, los problemas que surgen, como deformaciones, pérdida de sujeción o desgaste prematuro se deben a errores comunes al elegir un sujetador y a hábitos de lavado incorrectos. 

Con una buena rutina de lavado y cuidado, tus sujetadores pueden acompañarte durante años, protegiendo tanto tu comodidad como tu inversión en lencería de calidad.

Cada cuánto hay que lavar un sujetador  

No todos los sujetadores necesitan el mismo cuidado ni la misma frecuencia de lavado. La forma en que los uses, el tipo de tejido y tu nivel de actividad diaria influyen directamente en cuánto duran y cómo se deben lavar. Además, factores como el calor, la humedad o el sudor pueden hacer que algunos sujetadores necesiten un lavado más frecuente que otros.  

Comprender estas diferencias te ayudará a mantener tus prendas en perfecto estado durante más tiempo y a evitar que se deformen o pierdan su sujeción. Estas son nuestras recomendaciones: 

  • Uso diario: lo recomendable es lavar tu sujetador después de 2-3 usos, siempre que no haya habido sudoración excesiva. 
  • Sudor intenso o verano: si sudas más o hace mucho calor, conviene lavarlo tras cada uso para evitar olores y mantener la elasticidad. 
  • Tipo de sujetador y tejido: los sujetadores con encaje delicado o materiales técnicos requieren un lavado más delicado. 
  • Actividad física: para deporte, es mejor lavar el sujetador después de cada entrenamiento para mantener la higiene y soporte. 

Si quieres saber más sobre el tiempo de uso de los sujetadores, puedes consultar cada cuánto cambiar un sujetador.

Cómo lavar los sujetadores correctamente

Lavar tus sujetadores de manera adecuada es clave para conservar su forma, elasticidad y sujeción durante más tiempo. Un lavado incorrecto puede deformar las copas, dañar los tirantes o hacer que el tejido pierda calidad antes de lo esperado. Por eso, elegir el método de lavado adecuado es tan importante como la frecuencia. A continuación, te explicamos las mejores técnicas para lavar tus sujetadores correctamente según el método que elijas. 

Cómo lavar sujetadores a mano (la opción más recomendada)  

Lavar sujetadores a mano es la forma más segura de prolongar su vida útil y conservarlos en buen estado durante más tiempo. Este método permite tratar los tejidos con mayor delicadeza, evitando la fricción y la tensión que pueden producirse en la lavadora. Además, el lavado a mano ayuda a mantener la forma de las copas, la elasticidad de los tirantes y la calidad de los encajes, especialmente en sujetadores más delicados. 

Paso a paso

  1. Llena un recipiente con agua tibia y añade un detergente suave.
  2. Sumerge el sujetador y deja reposar 5-10 minutos.
  3. Masajea suavemente las copas y tirantes, evitando frotar con fuerza.
  4. Enjuaga con agua fría hasta eliminar todo el jabón.
  5. Presiona suavemente para eliminar el exceso de agua, sin retorcer.

Errores a evitar: 

  • Retorcer el sujetador para escurrirlo.
  • Usar detergentes agresivos o lejía.
  • Frotar encajes o aros de forma brusca.

Cómo lavar sujetadores en la lavadora sin estropearlos  

Si prefieres usar la lavadora, existen formas de proteger tus sujetadores y evitar que se estropeen durante el lavado. Aunque no es el método más recomendable para prendas delicadas, con las precauciones adecuadas puedes reducir el riesgo de deformaciones, enganches o pérdida de elasticidad. La clave está en preparar bien el sujetador antes de lavarlo y elegir el programa y los accesorios correctos. 

Consejos: 

  • Usa una bolsa protectora para lencería. 
  • Selecciona un programa delicado, con centrifugado ligero y agua fría. 
  • No laves todos los sujetadores juntos sin protección: pueden deformarse y engancharse. 
  • Evita suavizantes: dañan la elasticidad de las fibras. 

Cómo cuidar los sujetadores después del lavado  

El lavado es solo el primer paso; el cuidado posterior también marca la diferencia a la hora de alargar la vida de tus sujetadores. Un secado inadecuado o una mala forma de guardarlos puede estropearlos incluso después de un lavado correcto. Por eso, prestar atención a cómo se secan, almacenan y rotan es fundamental para conservar su forma, sujeción y comodidad durante más tiempo. 

  • Secado: Extiende los sujetadores en horizontal o cuélgalos del centro, nunca de los tirantes. 
  • Evita la secadora: El calor daña la elasticidad y los aros. 
  • Almacenamiento: Guarda los sujetadores en cajones sin aplastar las copas. 
  • Rotación: Alterna el uso de tus sujetadores para que cada uno tenga tiempo de recuperar su forma.

Errores habituales al lavar y cuidar un sujetador  

Evitar estos errores es esencial para prolongar la vida de tu lencería y mantener tus sujetadores en buen estado durante más tiempo. Muchas veces, el desgaste prematuro no se debe al uso, sino a pequeños fallos en el lavado, el secado o el almacenamiento. Identificarlos y corregirlos te ayudará a conservar la forma, la sujeción y la comodidad de tus sujetadores por más tiempo. 

  • Lavar con agua caliente. 
  • Retorcer o colgar de los tirantes. 
  • Usar suavizante. 
  • Lavar todos los sujetadores juntos sin protección. 

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